jueves, abril 30, 2009

Recuerdos

Su abuelo, un hombre de pocas palabras, como muchos otros en ese familia, le dirigió muy pocas palabras en su vida, quiza por eso las recuerda tan bien.
En una noche entró corriendo a casa de sus abuelos después de jugar y sin decir mayor palabra se fue a encerrar al corral, aun cuando siempre le tuvo miedo (entre otras razones por que había gallinas), unos pasos sigiloso las siguieron y se sentaron a su lado.
Era su abuelo, pregutando que había pasado. Lloraba por que no la dejaban jugar futbol por que corría más rápido que los niños y no entendía por que eso era malo. Él trato de explicarle las cosas y le dio razones, que ella no aceptó y al final solo le dijo:
Yo prefiero amansar, que quitar mañas, pero hay yeguas a las que poco importa el jinete, por que la voluntad les puede más.Cuidado por que tu la traes de herencia y parece que también por gusto.
Era un hombre de campo, sabio de una manera distinta, pues conocia la naturaleza humana por la experiencia.

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