sábado, octubre 15, 2011

Es posible que la vida haya que vivir hacia delante, pero es un privilegio del historiador entenderla hacia atras

Kierkegaard

martes, octubre 11, 2011

Hay convenciones sociales que deberían seguirse, sin falta alguna. Hay otras de las que podríamos pasar de largo. Pueden ser pasadas de moda, pero existen por algo, son códigos de conducta que nos hablan de algo más que solo una manera de hacer las cosas.
Hoy, como pudo ser mañana o ayer me parecen que las he infravalorado en pos de una idea un tanto progresista de la vida, sin tomar en cuenta mi apego particular al pasado y lo que esto representa.

domingo, septiembre 04, 2011

Bipartición del universo

Las tribus o clanes totemicos primigenios de los cuales se recuerdan con nostalgia y bajo la utopica frase de
"todo tiempo pasado fue mejor"
nos han dejado vestigos de su existencia aún ahora cuando nos ufanamos de vivir en la posmodernidad y en supuesta deconstruccion del mundo, ya decia cierto historiador, que cuando el hombre ve de plano muy de la chingada la vida vuelve al primitivismo de las cosas, es decir, retornar a los origenes, movimientos como estos los hemos visto en el siglo XIX con el Panamericansimo, a principios del siglo XX con el paraislamismo. Se trata de un retorno al principio de algo dado que en esencia si deberia funcionar pero que en algún momento evoluciono de un forma nada buena. Pero estoy divagando, el punto es remarcar una serie de cosas que quedan de esas tribus

Hasta luego

Su nombre es el título de una novela de Herman Hesse, pero no es el lobo estepario. En este momento me cuesta pensar mucho que es lo que realmente me produce su partida, es decir, me alegra que se vaya por que es una gran oportunidad para él.
Pero me deja más sola que la una. Lo conocí hace muchos años, en los primeros semestres de la carrera, el me defendió de un comentario mal intensionado, yo lo invite a comer. Juntos pasamos largas tardes de muchos viernes, durante varios años, tirados en la fuente de aquella plaza tan conocida para nosotros. Pasamos tardes soleadas, lluviosas, de otoño, de primavera, de verano e invierno, con viento, felices y también cuando no lo fuimos tanto. Como toda relación, tuvo sus pruebas a superar, unas más dificiles que otras, pero de todas salimos estoicos.
Las cervezas, el vino y el vodka siempre fueron nuestros fieles compañeros, pero curiosamente las cosas que menos nos gustaron decirnos las dijimos sobrios y no me refiero a pelearnos, sino a aquellas verdades que el otro debía conocer muy a pesar de él y por sobre todo muy a pesar nuestro.
No conozco a nadie que no sea de mi familia que siempre haya mantenido una fe inquebrantable en mi, como la que él me tiene. La cual no es fácil tomando en cuenta la cantidad de cosas que me sabe.
Él, siempre tan orgullo y cinico, permitió o quizá la situación lo obligó a abrirse y ser más claro en las últimas semanas. Dijo cosas que jamas creí que le escucharia decir, al grado que algunas escenas parecian sacadas de los cliches de las comedias gringas y me hacian imaginar corriendo por el aeropuerto para decirle que no se fuera.
Éste es unos de mis caballos del apocalipsis, que marcan a galope el fin de una era, aunque espero encontrarlo de nuevo, ambos renovados y con muchas más cosas de que hablar, para volver a pasar largas noches en vela declamando poemas y bebiendo sin parar

sábado, agosto 27, 2011

300 km/hr.

¿a qué velocidad vivimos nuestra vida?
Hay días en que quisiera meter el freno de mano, parala, bajarme y descansar un poco, otros que sencillamente solo bajo la velocidad para apreciar el paisaje. Pero sin lugar a dudas lo más emocionantes son aquellos en los que vas taaaaan rápido que todo a tu alrededor pasa ante tus ojos en un segundo, en el que todo cambia que ya nisiquiera lo notamos, dejamos de ver las formas difusas a nuestro alrededor para concentrarnos en el camino, es en ese momento cuando te encantaria cerrar los ojos  y disfrutar. Aunque también en esta velocidad los errores pueden ser fatales o dejarte maltrecho.

Fuera de mi ventana sólo veo coches veloces, motos alocadas, que dejan el tráfico atrás. He aprendido una pequeña verdad, el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo. Te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado y aceleras.
Tres metros sobre el cielo, Federico Moccia



jueves, agosto 25, 2011

Tengo la piel chinita y no se si fue un sueño o sencillamente lo he vivido tan claro y real como todo aquello que podría a ver vivido si la decisión hubiera sido otra y ...
es que quizá, y solo quizá cabe la posibilidad de que por un minuto lo haya vivido, un mar de sensaciones y sentimientos me hubieran golpeado y envuelto como una ráfaga de viento, y se despiden para alojarse en el hubiera.

sábado, agosto 20, 2011

Escribiendo la historia


Cada cabeza es un mundo y tratar de que dos cabezas vivan en un mismo mundo no es tarea fácil. Eso es parte del reto de toda pareja, encontrar un lugar donde puedan cohabitar.
El uso del internet y el boom de las redes sociales necesariamente repercute en las relaciones de pareja, hace que existan nuevas formas de interacción entre los individuos, llevando a rempantearnos lo que realmente es importante y por qué.
Hay parejas cuyo fundamento de la relación es el reconocimiento "público" de la misma por medio de las redes sociales, entonces cambian enseguida su estatus en facebook y se ponen en una relación, llenan su muro con fotos nuevas, la foto de perfil es donde estan juntos y sus muros están plagados de mensajes melosos y uno al otro se comentan muchisimas cosas. Aunque no dudo que eso tenga su encanto, me pregunto si realmente seran así en la vida real, es decir, que si cuando estan juntos son tan idilicos como se hacen mostrar en las redes sociales. O es que hay que tener mantener las apariencias, creo que hay formas de dar a conocer que tienes una relación con alguien de formas menos "pretenciosas" que esa.
Yo definitivamente me encuetro en la contraparte de ese tipo de relaciones, mi status sigue como soltera y no tengo mensajes empalagosos en mi muro, ni suelo dejar mensajes de ese tipo, no comento toooodas sus publicaciones en el facebook. Cuando mucho y muy de vez en cuando nos dejamos un beso o una sonrisa, nunca nos escribimos con nombres cariñosos, ni nada, por lo meno no en las redes sociales. En cambio, nosotros hablamos seguido -producto de las circunstancias-, él debería saber que lo quiero, por que se lo digo muy seguido y viceversa. Claro que nosotros somos muy nuestros, en la mayoria de las cosas y aunque luego diga que debo aprender a conjugar con el pronombre nosotros, en vez del yo, la verdad es que hay mucho en mi vida que es un nosotros, pero que me satisface saber que solo es nuestro, que son cosas sencillas, inclusive en la vida cotidiana, actos que no guardan mayor importancia para nada más y que quizá nadie entenderia en la justa medida como nosotros.
Nunca hemos necesitado de la aceptación y reconocimiento de los otros -solemos ser demasiado meticulos al establecer nuestro espacio personal, algo que ambos valoramos de sobre manera- en los mundos virtuales, ironicamente.
Con esto solo quiero decir que cada pareja es la encargada de decidir la clase de relación que desea y que la única forma real de alcanzarla es decirle al otro lo que quisiera, espera y desea de este en esa relación, que aunque suena fácil, solemos complicarnos la vida.


domingo, julio 03, 2011

Deshaciendo

Después de unos meses de lo más caóticos, por fin hoy he logrado irme a sentar a la terraza de un café a ver la lluvia caer. Así, simple, sencilla y por el llano gusto de hacerlo.
Me gusta el olor de la tierra mojada, no es un gusto particularmente raro, me gusta la melodia que se forma de violento choque del agua con suelo y sobre todo me agrada la cantidad de evocaciones que trae a mi mente un panorama lluvioso.
Una de las cosas que recorde es cuando jugaba los lunes con mis barbies, en la cochera de mi casa. No jugaba otro día por que los demás dias después de la escuela entrenaba y después llegaba a hacer la tarea. Mis muñecas nunca tuvieron nombre fijo, siempre variaban, según la situación o la historia. El viernes, en mi afán de ir diciendo adios a los lastres del pasado, decidí sacar lo que quedaba de mis juguetes con el fin de regalarlos. Creí que sería más difícil, incluso que me dolería deshacerme de muchas cosas, pero no. Fue incluso más fácil de lo que creía, muchas cosas realmente eran de gran valor sentimental, sin embargo me di cuenta que no las necesitaba para evocar esos momentos.
Desde un principio tenía claro que mis Polly Pockets no se iría, son demasiado lindas. Llegadas a las barbies, en teoría se irían muchas, pero al final solo se fueron dos tercios. Me quede con una muñeca que siempre me ha gustado y regale mis traste de cocina, incluyendo mi juego de porcelana de te. Los peluches que me regalo mi papi y mi hermano se quedaron y muchos más se fueron, incluidos los que me gane hace años en Las Vegas.
Un día de estos tendre que hacer algo muy parecido con mis libros, pero eso sera infinitamente más difícil, ya que ellos forman aún parte de mi vida cotidiana. Tengo claro que me llevare mi biblia de bolsillo: nada te turbe, Charlie y la fabrica de chocolates es un clásico que debe ir, travesuras de niña mala, no puede faltar, Perdona si te llamo amor, de mi nuevo autor preferido de novelitas rosas y Todo Mafalda, aunque este último yo creo que no me lo van a dejar llevar. A considerar esta El último Lord y Como agua para chocolate. Muchas se las dejare a su legitimo dueño, mi papi, pues él fue quien las pago (además de que es plan con maña, por que así las recobrare), otras las dejare en custodía de mi tillo, tillo. Pero en definitiva habra muchos de lo que me tendre que deshacer.
Hoy dije adios a otro pedacito de mi.