sábado, febrero 26, 2011

¿me haces un regalo hoy?
Me gustaria levantarme de la cama y encontrar una rosa. Roja no. Blanca. Pura. Para escribir en ella como si fuera una pagina nueva. Una rosa dejada por alguien que piensa en mi y a quien todavía no conozco. Lo sé. Un contrasentido. Pero me haria sonreir.


Perdona si te llamo amor, Federico Moccia

martes, febrero 22, 2011

dónde estan?

Nada se crea, ni se destruye, solo se transforma. En ese caso donde están?, en qué lugar quedaron? transmutaron? disminuyeron? algo las esconde.
La pregunta entonces es si sere capaz de seguir adelante sin ellas, es algo arriesgado. Una apuesta.

lunes, febrero 21, 2011

Modestia

Estoy convencida que una gran muestra de inteligencia y prefesionalismo es la capacidad de conocer y aceptar nuestras limitaciones. No solo como seres humanos, sino en el papel que desempeñamos en los lugares formadores de carácter que algunos llaman trabajos.
En decir, que es más profesional asesorarse y pedir ayuda que hacer cosas sin sentido, mal hechas o inutiles para los propositos que son requeridas por el simple hecho de que el orgullo es mayor y se sufre de una incapacidad a aceptar que quiza no somos lo más aptos con la serie de conocimientos adecuados para realizar el trabajo.
Pedir ayuda no es motivo de vergüenza, es una forma de aprender, tener la suficiente modestia para aceptar que no se sabe todo en este mundo -tú si, pero eres otro asunto :*- y que la experiencia muchas veces es más valiosa que el titulo reluciante.
Es así que los seudoprofesionales carentes de la modestia sufiente para reconocerse incapaces de funcionar en ciertas areas deberian ser reconocidos públicamente para ver si de esta forma empiezan a tomar en cuenta otras opiniones y se bajan de su nube.

miércoles, febrero 16, 2011

Por si las dudas.

En caso de que mis peores temores se cumplan y la idiotez sea contagiosa, tanto o más que la lepra dejó la biografía aquí de Leonardo Da Vinci, por si un día despertara y no supiera quien es:

Nació en 1452 en la villa toscana de Vinci, hijo natural de una campesina, Caterina (que se casó poco después con un artesano de la región), y de Ser Piero, un rico notario florentino. Italia era entonces un mosaico de ciudades-estados como Florencia, pequeñas repúblicas como Venecia y feudos bajo el poder de los príncipes o el papa. El Imperio romano de Oriente cayó en 1453 ante los turcos y apenas sobrevivía aún, muy reducido, el Sacro Imperio Romano Germánico; era una época violenta en la que, sin embargo, el esplendor de las cortes no tenía límites.




A pesar de que su padre se casó cuatro veces, sólo tuvo hijos (once en total, con los que Leonardo acabó teniendo pleitos por la herencia paterna) en sus dos últimos matrimonios, por lo que Leonardo se crió como hijo único. Su enorme curiosidad se manifestó tempranamente, dibujando animales mitológicos de su propia invención, inspirados en una profunda observación del entorno natural en el que creció. Giorgio Vasari, su primer biógrafo, relata cómo el genio de Leonardo, siendo aún un niño, creó un escudo de Medusa con dragones que aterrorizó a su padre cuando se topó con él por sorpresa.





Recreación del autorretrato de Leonardo



Consciente ya del talento de su hijo, su padre lo autorizó, cuando Leonardo cumplió los catorce años, a ingresar como aprendiz en el taller de Andrea del Verrocchio, en donde, a lo largo de los seis años que el gremio de pintores prescribía como instrucción antes de ser reconocido como artista libre, aprendió pintura, escultura, técnicas y mecánicas de la creación artística. El primer trabajo suyo del que se tiene certera noticia fue la construcción de la esfera de cobre proyectada por Brunelleschi para coronar la iglesia de Santa Maria dei Fiori. Junto al taller de Verrocchio, además, se encontraba el de Antonio Pollaiuollo, en donde Leonardo hizo sus primeros estudios de anatomía y, quizá, se inició también en el conocimiento del latín y el griego.



Juventud y descubrimientos técnicos



Era un joven agraciado y vigoroso que había heredado la fuerza física de la estirpe de su padre; es muy probable que fuera el modelo para la cabeza de San Miguel en el cuadro de Verrocchio Tobías y el ángel, de finos y bellos rasgos. Por lo demás, su gran imaginación creativa y la temprana maestría de su pincel, no tardaron en superar a las de su maestro: en el Bautismo de Cristo, por ejemplo, donde un dinámico e inspirado ángel pintado por Leonardo contrasta con la brusquedad del Bautista hecho por Verrocchio.



El joven discípulo utilizaba allí por vez primera una novedosa técnica recién llegada de los Países Bajos: la pintura al óleo, que permitía una mayor blandura en el trazo y una más profunda penetración en la tela. Además de los extraordinarios dibujos y de la participación virtuosa en otras obras de su maestro, sus grandes obras de este período son un San Jerónimo y el gran panel La adoración de los Magos (ambos inconclusos), notables por el innovador dinamismo otorgado por la maestría en los contrastes de rasgos, en la composición geométrica de la escena y en el extraordinario manejo de la técnica del claroscuro.



Florencia era entonces una de las ciudades más ricas de Europa; sus talleres de manufacturas de sedas y brocados de oriente y de lanas de occidente, y sus numerosas tejedurías la convertían en el gran centro comercial de la península itálica; allí los Médicis habían establecido una corte cuyo esplendor debía no poco a los artistas con que contaba. Pero cuando el joven Leonardo comprobó que no conseguía de Lorenzo el Magnífico más que alabanzas a sus virtudes de buen cortesano, a sus treinta años decidió buscar un horizonte más prospero.



Primer período milanés



En 1482 se presentó ante el poderoso Ludovico Sforza, el hombre fuerte de Milán por entonces, en cuya corte se quedaría diecisiete años como «pictor et ingenierius ducalis». Aunque su ocupación principal era la de ingeniero militar, sus proyectos (casi todos irrealizados) abarcaron la hidráulica, la mecánica (con innovadores sistemas de palancas para multiplicar la fuerza humana), la arquitectura, además de la pintura y la escultura. Fue su período de pleno desarrollo; siguiendo las bases matemáticas fijadas por León Bautista Alberti y Piero della Francesca, Leonardo comenzó sus apuntes para la formulación de una ciencia de la pintura, al tiempo que se ejercitaba en la ejecución y fabricación de laúdes.



Estimulado por la dramática peste que asoló Milán y cuya causa veía Leonardo en el hacinamiento y suciedad de la ciudad, proyectó espaciosas villas, hizo planos para canalizaciones de ríos e ingeniosos sistemas de defensa ante la artillería enemiga. Habiendo recibido de Ludovico el encargo de crear una monumental estatua ecuestre en honor de Francesco, el fundador de la dinastía Sforza, Leonardo trabajó durante dieciséis años en el proyecto del «gran caballo», que no se concretaría más que en una maqueta, destruida poco después durante una batalla.





El hombre de Vitruvio, canon del cuerpo humano



Resultó sobre todo fecunda su amistad con el matemático Luca Pacioli, fraile franciscano que en 1494 publicó su tratado de la Divina proportione, ilustrada por Leonardo. Ponderando la vista como el instrumento de conocimiento más certero con que cuenta el ser humano, Leonardo sostuvo que a través de una atenta observación debían reconocerse los objetos en su forma y estructura para describirlos en la pintura de la manera más exacta. De este modo el dibujo se convertía en el instrumento fundamental de su método didáctico, al punto que podía decirse que en sus apuntes el texto estaba para explicar el dibujo, y no éste para ilustrar a aquél, por lo que Da Vinci ha sido reconocido como el creador de la moderna ilustración científica.



El ideal del saper vedere guió todos sus estudios, que en la década de 1490 comenzaron a perfilarse como una serie de tratados (inconclusos, que fueron recopilados luego en el Codex Atlanticus, así llamado por su gran tamaño). Incluye trabajos sobre pintura, arquitectura, mecánica, anatomía, geografía, botánica, hidráulica, aerodinámica, fundiendo arte y ciencia en una cosmología individual que da, además, una vía de salida para un debate estético que se encontraba anclado en un más bien estéril neoplatonismo.



Aunque Leonardo no parece que se preocupara demasiado por formar su propia escuela, en su taller milanés se creó poco a poco un grupo de fieles aprendices y alumnos: Giovanni Boltraffio, Ambrogio de Predis, Andrea Solari, su inseparable Salai, entre otros; los estudiosos no se han puesto de acuerdo aún acerca de la exacta atribución de algunas obras de este período, tales como la Madona Litta o el retrato de Lucrezia Crivelli. Contratado en 1483 por la hermandad de la Inmaculada Concepción para realizar una pintura para la iglesia de San Francisco, Leonardo emprendió la realización de lo que sería la celebérrima Virgen de las Rocas, cuyo resultado final, en dos versiones, no estaría listo a los ocho meses que marcaba el contrato, sino veinte años más tarde. La estructura triangular de la composición, la gracia de las figuras, el brillante uso del famoso sfumato para realzar el sentido visionario de la escena, convierten a ambas obras en una nueva revolución estética para sus contemporáneos.



A este mismo período pertenecen el retrato de Ginevra de Benci (1475-1478), con su innovadora relación de proximidad y distancia y la belleza expresiva de La belle Ferronière. Pero hacia 1498 Leonardo finalizaba una pintura mural, en principio un encargo modesto para el refectorio del convento dominico de Santa Maria dalle Grazie, que se convertiría en su definitiva consagración pictórica: La última cena. Necesitamos hoy un esfuerzo para comprender su esplendor original, ya que se deterioró rápidamente y fue mal restaurada muchas veces. La genial captación plástica del dramático momento en que Cristo dice a los apóstoles «uno de vosotros me traicionará» otorga a la escena una unidad psicológica y una dinámica aprehensión del momento fugaz de sorpresa de los comensales (del que sólo Judas queda excluido). El mural se convirtió no sólo en un celebrado icono cristiano, sino también en un objeto de peregrinación para artistas de todo el continente.



El regreso a Florencia



A finales de 1499 los franceses entraron en Milán; Ludovico el Moro perdió el poder. Leonardo abandonó la ciudad acompañado de Pacioli y tras una breve estancia en casa de su admiradora la marquesa Isabel de Este, en Mantua, llegó a Venecia. Acosada por los turcos, que ya dominaban la costa dálmata y amenazaban con tomar el Friuli, la Signoria contrató a Leonardo como ingeniero militar.



En pocas semanas proyectó una cantidad de artefactos cuya realización concreta no se haría sino, en muchos casos, hasta los siglos XIX o XX, desde una suerte de submarino individual, con un tubo de cuero para tomar aire destinado a unos soldados que, armados con taladro, atacarían las embarcaciones por debajo, hasta grandes piezas de artillería con proyectiles de acción retardada y barcos con doble pared para resistir las embestidas. Los costes desorbitados, la falta de tiempo y, quizá, las excesivas (para los venecianos) pretensiones de Leonardo en el reparto del botín, hicieron que las geniales ideas no pasaran de bocetos. En abril de 1500 Da Vinci entró en Florencia, tras veinte años de ausencia.



César Borgia, hijo del papa Alejandro VI, hombre ambicioso y temido, descrito por el propio Maquiavelo como «modelo insuperable» de intrigador político y déspota, dominaba Florencia y se preparaba para lanzarse a la conquista de nuevos territorios. Leonardo, nuevamente como ingeniero militar, recorrió los terrenos del norte, trazando mapas, calculando distancias precisas, proyectando puentes y nuevas armas de artillería. Pero poco después el condottiero cayó en desgracia: sus capitanes se sublevaron, su padre fue envenenado y él mismo cayó gravemente enfermo. En 1503 Leonardo volvió a la ciudad, que por entonces se encontraba en guerra con Pisa y concibió allí su genial proyecto de desviar el río Arno por detrás de la ciudad enemiga cercándola y contemplando la construcción de un canal como vía navegable que comunicase Florencia con el mar: el proyecto sólo se concretó en los extraordinarios mapas de su autor.



Pero Leonardo ya era reconocido como uno de los mayores maestros de Italia. En 1501 había causado admiración con su Santa Ana, la Virgen y el Niño; en 1503 recibió el encargo de pintar un gran mural (el doble del tamaño de La última cena) en el palacio Viejo: la nobleza florentina quería inmortalizar algunas escenas históricas de su gloria. Leonardo trabajó tres años en La batalla de Angheri, que quedaría inconclusa y sería luego desprendida por su deterioro. Importante por los bocetos y copias, éstas admirarían a Rafael e inspirarían, un siglo más tarde, una célebre de Peter Paul Rubens.





Dama con armiño (1483-84)



También sólo en copias sobrevivió otra gran obra de este periodo: Leda y el cisne. Sin embargo, la cumbre de esta etapa florentina (y una de las pocas obras acabadas por Leonardo) fue el retrato de Mona Lisa. Obra famosa desde el momento de su creación, se convirtió en modelo de retrato y casi nadie escaparía a su influjo en el mundo de la pintura. La mítica Gioconda ha inspirado infinidad de libros y leyendas, y hasta una ópera; pero poco se sabe de su vida. Ni siquiera se conoce quién encargó el cuadro, que Leonardo se llevó consigo a Francia, donde lo vendió al rey Francisco I por cuatro mil piezas de oro. Perfeccionando su propio hallazgo del sfumato, llevándolo a una concreción casi milagrosa, Leonardo logró plasmar un gesto entre lo fugaz y lo perenne: la «enigmática sonrisa» de la Gioconda es uno de los capítulos más admirados, comentados e imitados de la historia del arte y su misterio sigue aún hoy fascinando. Existe la leyenda de que Leonardo promovía ese gesto en su modelo haciendo sonar laúdes mientras ella posaba; el cuadro, que ha atravesado no pocas vicisitudes, ha sido considerado como cumbre y resumen del talento y la «ciencia pictórica» de su autor.



De nuevo en Milán: de 1506 a 1513



El interés de Leonardo por los estudios científicos era cada vez más intenso: asistía a disecciones de cadáveres, sobre los que confeccionaba dibujos para describir la estructura y funcionamiento del cuerpo humano. Al mismo tiempo hacía sistemáticas observaciones del vuelo de los pájaros (sobre los que planeaba escribir un tratado), en la convicción de que también el hombre podría volar si llegaba a conocer las leyes de la resistencia del aire (algunos apuntes de este período se han visto como claros precursores del moderno helicóptero).



Absorto por estas cavilaciones e inquietudes, Leonardo no dudó en abandonar Florencia cuando en 1506 Charles d'Amboise, gobernador francés de Milán, le ofreció el cargo de arquitecto y pintor de la corte; honrado y admirado por su nuevo patrón, Da Vinci proyectó para él un castillo y ejecutó bocetos para el oratorio de Santa Maria dalla Fontana, fundado por aquél. Su estadía milanesa sólo se interrumpió en el invierno de 1507 cuando, en Florencia, colaboró con el escultor Giovanni Francesco Rustici en la ejecución de los bronces del baptisterio de la ciudad.



Quizás excesivamente avejentado para los cincuenta años que contaba entonces, su rostro fue tomado por Rafael como modelo del sublime Platón para su obra La escuela de Atenas. Leonardo, en cambio, pintaba poco dedicándose a recopilar sus escritos y a profundizar sus estudios: con la idea de tener finalizado para 1510 su tratado de anatomía trabajaba junto a Marcantonio della Torre, el más célebre anatomista de su tiempo, en la descripción de órganos y el estudio de la fisiología humana. El ideal leonardesco de la «percepción cosmológica» se manifestaba en múltiples ramas: escribía sobre matemáticas, óptica, mecánica, geología, botánica; su búsqueda tendía hacia el encuentro de leyes funciones y armonías compatibles para todas estas disciplinas, para la naturaleza como unidad. Paralelamente, a sus antiguos discípulos se sumaron algunos nuevos, entre ellos el joven noble Francesco Melzi, fiel amigo del maestro hasta su muerte. Junto a Ambrogio de Predis, Leonardo culminó en 1508 la segunda versión de La Virgen de las Rocas; poco antes, había dejado sin cumplir un encargo del rey de Francia para pintar dos madonnas.



Ultimos años: Roma y Francia



El nuevo hombre fuerte de Milán era entonces Gian Giacomo Tivulzio, quien pretendía retomar para sí el monumental proyecto del «gran caballo», convirtiéndolo en una estatua funeraria para su propia tumba en la capilla de San Nazaro Magiore; pero tampoco esta vez el monumento ecuestre pasó de los bocetos, lo que supuso para Leonardo su segunda frustración como escultor. En 1513 una nueva situación de inestabilidad política lo empujó a abandonar Milán; junto a Melzi y Salai marchó a Roma, donde se albergó en el belvedere de Giulano de Médicis, hermano del nuevo papa León X.



En el Vaticano vivió una etapa de tranquilidad, con un sueldo digno y sin grandes obligaciones: dibujó mapas, estudió antiguos monumentos romanos, proyectó una gran residencia para los Médicis en Florencia y, además, trabó una estrecha amistad con el gran arquitecto Bramante, hasta la muerte de éste en 1514. Pero en 1516, muerto su protector Giulano de Médicis, Leonardo dejó Italia definitivamente, para pasar los tres últimos años de su vida en el palacio de Cloux como «primer pintor, arquitecto y mecánico del rey».



El gran respeto que Francisco I le dispensó hizo que Leonardo pasase esta última etapa de su vida más bien como un miembro de la nobleza que como un empleado de la casa real. Fatigado y concentrado en la redacción de sus últimas páginas para su tratado sobre la pintura, pintó poco aunque todavía ejecutó extraordinarios dibujos sobre temas bíblicos y apocalípticos. Alcanzó a completar el ambiguo San Juan Bautista, un andrógino duende que desborda gracia, sensualidad y misterio; de hecho, sus discípulos lo imitarían poco después convirtiéndolo en un pagano Baco, que hoy puede verse en el Louvre de París.



A partir de 1517 su salud, hasta entonces inquebrantable, comenzó a desmejorar. Su brazo derecho quedó paralizado; pero con su incansable mano izquierda Leonardo aún hizo bocetos de proyectos urbanísticos, de drenajes de ríos y hasta decorados para las fiestas palaciegas. Su casa de Amboise se convirtió en una especie de museo, plena de papeles y apuntes conteniendo las ideas de este hombre excepcional, muchas de las cuales deberían esperar siglos para demostrar su factibilidad e incluso su necesidad; llegó incluso, en esta época, a concebir la idea de hacer casas prefabricadas. Sólo por las tres telas que eligió para que lo acompañasen en su última etapa, la Gioconda, el San Juan y Santa Ana, la Virgen y el Niño, puede decirse que Leonardo poseía entonces uno de los grandes tesoros de su tiempo.



El 2 de mayo de 1519 murió en Cloux; su testamento legaba a Melzi todos sus libros, manuscritos y dibujos, que éste se encargó de retornar a Italia. Como suele suceder con los grandes genios, se han tejido en torno a su muerte algunas leyendas; una de ellas, inspirada por Vasari, pretende que Leonardo, arrepentido de no haber llevado una existencia regido por las leyes de la Iglesia, se confesó largamente y, con sus últimas fuerzas, se incorporó del lecho mortuorio para recibir antes de expirar, los sacramentos.

martes, febrero 15, 2011

jueves, febrero 10, 2011

reproches, confianza y tolerancia

Parece que uno se vuelve esclavo de ciertos círculos viciosos, esos que generalmente abarcan a seres que forman parte de nosotros de una o mil maneras, cada uno en su muy particular forma de ser.
Hay días en los que valoro de manera más conciente a esas personas que aparecen en tu vida, en ocaciones sin quererlo o desearlo. Pero que ocupan un espacio necesario no solo por lo que con el tiempo se llegan a transformar, sino por que los necesitamos para ser mejor persona de una o de otra manera.
Estos seres son, pueden y han sido mil y un cosas y representar otras tantas para mucha gente y aún así tu representas algo particular en su vidas, por que las complementas como ellos con tu vida.
En este caso, puede desesperarme, me dan ganas de colgarle en más de una ocación durante las llamadas, me hace rabiar horrores y sin embargo esta en el discado rápido, siempre la contemplo con sus quisquillosidades para la comida e incluso aunque es causa de mis peores manias, también es a quien se las tolero.
Supongo que cambiarle el nombre al final es algo obligatorio, por que es una forma de apropiarnos de las cosas sin usar el posesivo explicito de "mi ...". Se renombra, se le dota de un nuevo y más profundo significado que para algunos puede ser una tarea fácil, incluso intrascendental.Ppero para mi que no era cápaz de pensar en un nombre ni para mis barbies es toda una hazaña.
En cuantas personas nos reconocemos o nos reconocen? Creo que si en la primera parte de la pregunta son pocas, en la segunda son todavía menos. Yo suelo olvidar la fisonimía de la gente, se lo básico, pero olvido los rasgos faciales pero suelo recordar por que me gusta tenerlos en mi vida.
Hay personas a las que miramos y no necesitamos mucho para reconocernos, por que tenemos múltiples rasgos físicos en común, eso es fácil y sin mayor chiste, pero esta también el aprender a reconocer nuestros gestos, nuestras fobias y gustos en los otros.

miércoles, febrero 09, 2011

Extrañando

Extrañar tiene su lado poético, la añoranza con su melancólica visión de las cosas nos muestra los detalles más comunes de otra forma y es entonces que la más extraña combinación de carácteres en una conversación puede significar un mundo. Te vas apropiando poco a poquito de historias para compartir y te ríes sola de chistes locales.
Incluso, hay días que ese dolorcito que se implanto a mitad del pecho lo llegas a disfrutar. Claro que hay días que se hace insoportable  y lo acompañar de un frío gélido que no te permite recibir ni el más mínimo grado de calor.

jueves, febrero 03, 2011

Resignación

Uno de los peores sentimientos es la impotencia, la imposibilidad de cambiar las cosas. En esos casos uno busca lo más rápido posible la resignación, busca abstraer su mente en otros asuntos, la mantiene ocupada para no dejarse caer en la desolación.
Pero siempre llega esa hora en que todo acaba y se sienta en la cama e inevitablemente tendra que pensar eso que tanto a evitado.
Quiero creer que las cosas pasan por algo, pero a veces me gustaría que sencillamente me dejaran pasar de largo.
Quiero meterme en la cama y ponerle una tranca a la ruedita de la rata blanca, para que deje de generar ideas un par de días mientras me quedo en cama dormida o por lo menos que me de un par de días de vacaciones. Total que mañana sera otro día, pero hoy...mejor cambiamos el tema.

lunes, enero 31, 2011

Dejando los quince

Uno sabe que ya no tiene quince años
  • cuando se mide en comer porquerines sin malmiramientos de su madre, sino por el hecho de saber que le haran daño;
  •  cuando prefiere tener una velada tranquila a una noche agitada de fiesta por que tiene mucho que hacer al siguiente día;
  • cuando con tooooodas las quejas del mundo se levanta los sábados a clases y además pasa los examenes.
  • cuando escucha platicas adolescentes y se mata de risa lo trágica y dramática que puede ser la vida de una adolescente.
  • cuando tus padres se van de viajes y uno sencillamente no hace fiestas, mantiene la casa intacta, incluso hace quehacer y lava los trastes después de usarlos por que el desastre no te es grato.
  • vas a las rebajas y sales solo con un par de botas por que nada de lo que había realmente te convencio o sencillamente no lo necesitas
  • no importa la moda en zapatos, hay un tipo específico que ya sabes que te gusta y que en diferentes colores y con uno o dos cosas adicionales pero son muy parecidos.
  • cuando tu relación con tu madre es más de amistad que de lucha de poderes.
  • cuando las redes sociales solo te sirven para concretar citas con amigos o contactar a gente lejos sin mayor afan que saludar.
  • Cuando te despiertas un día en una cama sola, abandonada con frío y prefieres seguir así a llenar el lugar con alguien que no es él.
Total que cuando uno voltea hacia atras se da cuenta que el tiempo lo va cambiando, que hace un año apenas aprendia los pronombres en francés y ahora... procura no olvidarlos. Pero lo más importante es que no solo sabes lo que no te gusta, sino que vas decubriendo lo que quieres.

miércoles, enero 26, 2011

Deja vu

Sentada, en ese lugar inexistente hace años en la casa, le vino a la mente una sensación similiar a la de hace años. Las circuntancias eran distintas por fuera, pero muy parecidas en el fondo y eso era lo que había percibido.
Sencillamente eso ya lo había vivido, ese torbellino de ideas ya la habían acosado y por supuesto que toda esa seríe de posibilidades ya le había cruzado por la cabeza. Pero en un momento todo eso había cambiado, ella no era la misma persona que hace años, no se encontraba en la misma situación que hace años.
Poco a poco las cosas se fueron aclarando, el fuego calmando y entonces se dio cuenta del momento en el que muchas de las cosas empezaron, ese del que jamas había tomado conciencia y por el que tampoco había hecho mucho por recordar.
Será qué esta vida nos pone pruebas específicas y hasta no aprobarlas con un satisfactorio resultado estamos condenados a repetirlas una y otra vez?

jueves, enero 20, 2011

Ya, ya? :( :*

martes, enero 11, 2011

Años que se cumplen...

Como los sueños en los cuentos de hadas. Claro que estos se pueden llevar a la realidad, pero para eso hace falta tener fe y confiar un poco en la magia, el instinto y la fantasia. Hay que abandonarse un poco de la razón, pero lo más importante es que se debe encontrar un personaje que reuna la caracteristica de "Había una vez..."
Es decir, cuya tiempo de vida sea incierto, por mucho que el mundo afirme lo contrario -hay personas que sencillamente dejaron de creer o quiza nunca lo hicieron y no son capaces de darse cuenta- pueden incluso ser más viejos que el mundo. Esta es una caracteristica, pero no la única, aunque si una de las más difíciles de encontrar junto con esa seguridad de que hay personas que al encontrarse saben que de alguna forma se buscaban.
Puede ser el más molesto de todos, razón por la cual él dice que lo quiero, y no le falta razón. Aunque no es lá única, ni siquiera la principal.
Días como hoy son de total celebración, aunque a ninguno nos guste el pastel, detallitos pequeños como esos que sumandose nos recuerdan que hay lineas paralelas que se en algún punto deciden ser perpendiculares para convertise en espiral.

Pour mon loup-garou



:*
:*

jueves, enero 06, 2011

Aviso

Hoy me dijeron que debo empezar a decirte adios, poco a poco. Conforme tu y yo lo vayamos resistiendo.
Que no es que desaparezcas de mi pensamiento, ni que te vayas de mi corazón, sencillamente hay momentos para todo y no importa que se haga muchas veces la intensión no es suficiente. Quizá estos días fueron los precursores que me avisaban que aquello, que como todo tenía defectos pero que no podía ser tan grave, o mejor dicho me negaba a ver que fuera tan grave no estaba bien. y que solo nos queda decirnos adios como dos seres que se han querido muchisisisisimo, pero que sus caminos comienzan a separarse.

domingo, enero 02, 2011

Nuestro

Nada nos hace sentirnos más fuera de lugar que no conocer como funcionan las cosas, o dicho al reves, para sentirnos en casa basta con saber las pequeñas mañas del lugar. Es decir, ese truco que tiene la segunda chapa de la puerta, los tres golpes que hay que dar en tal puerta para que abra, el cajón que rechina al abrirse y el sonido que hace cada puerta al cerrarse.
No es en todos los caso cuestión de tiempo, la casa de Willis es mía y no por que viva ahí, sino por que le conozco todas las mañas y me desenvuelvo en ella como si fuera la mía. Esta es una forma metafórica de apropiarnos de los espacios, de hacerlos nuestros.
Con las personas pasa lo mismo, las personas que más queremos o tenemos constantemente cerca solemos procurarnos por saber "como funcionan", es decir, que les gusta o disgusta, y como actuan ante tal o cual circunstancia, lo que suelen pensar con respecto a ciertos temas e incluso lo que contestarian a preguntas específicas.Y parte de hacerlas parte de nuestro círculo más cercano es resignificando sus nombres, empezamos temprano con los motes llamando a nuestro progenitores: papá y mamá. Quizá es ahí donde aprendemos de una forma subconciente que hay personas que debemos ponerles un sobrenombre que los resalte del resto para marcar su importancia y resaltarlos del resto. Mi hermano solía llamarme de veintemil maneras, incluso ahora rara vez me llama por mi nombre.
La hermana mayor que nunca quise, nunca pedi, pero a fuerzas me dieron le llamo Willis ( dicen que la vida suele ser muy sabia y pone a personas en tu vida no por que lo quieras, sino por que de alguna forma las necesitas. Estoy segura que por eso estamos entrelazadas)Mi confidente y confesor le digo Tillo Tillo. Y por supuesto es el "enano". O mejor dicho mi enano.
Ese que siendo algo muy parecido a un renacuajo ya era muy importante en esta familia, a ese que le conozco las malas mañas, los gestos, los olores corporales, incluso las aficiones y los sueños. Que lo he visto sonreir por primera vez, llorar, caminar, correr, nunca gateo por que era flojisisisisimo, lo lleve a su primer día de escuela, a su primera carrera de natación y muchas primeras veces más. Habra muchas primeras veces que me pierda, algunas espero que así sea por mi salud mental, por eso es que ahora aprovecho para ser de esta forma su primera felicitación por sus primeros 8 años.





PS. También esta MFV, pero ese es otra historia.

sábado, enero 01, 2011

Buscando fecha

A partir de hoy se pueden tener 365 días para encontrar algo que festejar. Días oficiales marcados en el calendarios, días todavía más especiales que nosotros marcamos en nuestros calendarios como fechas importantes en nuestras vidas como nuestro cumpleaños, él tuyo y otros tantos por ahí, las fechas que se vuelven importantes por que fueron marcadas por sucesos que establecen un antes y un después en nuestra vida y que nos son imposible quitar de nuestra mente.
Pero hay cosas que sencillamente se deberían celebrar los 365 días, como el estar con la gente que queremos, el tener salud o el ser capaces de sentir el viento en la cara al correr. Yo creo que lo nuestro cabe más en este tipo de celebraciones.

miércoles, diciembre 08, 2010

Por que hay cosas de las que estoy segura

Hasta donde nos llevan las palabras de los demás, hasta donde nosotros se lo permitimos.
No podemos evitar que el mundo hable, muchos lo hacen por que creen que el hecho de tener boca los hace merecedores del super poder especial de decir lo que piensan, si tomarse un momento para pensar que esa boca también sirve para permanecer cerrada.
Se debe aprender de la historia, de lo vivido y con base en la experiencia -sería solo lindo de la ajena, pero la propia tiene lo suyo- con la convicción de que se aprenden más de los errores que de los aciertos. La mayoría de las cosas acertadas que he hecho sinceramente no tengo claro todavía por que es que están bien.
Yo he tenido muchos errores, de los que aprendí que al hablar la gente -por mucho que pueda querernos- lo hace a partir de sus experiencias y que si bien de vez en cuando es necesaria la visión exterior de una situación, esta no nos puede permitir perder el piso. Por supuesto esto solo sucede si no sabemos en donde tenemos los pies o si no estamos seguros de eso. Las palabras que nos afectan o nos llegan a influir son las que se cuelan entre las inseguridades, la ignorancia y la incertidumbre.
En este mundo son pocas las cosas sobre las que realmente podemos tener control y hacer oídos sordos a comentarios impertinentes si es una de ellas. En ocasiones se necesitara del acopio de toda nuestra fuerza de voluntad para no dar paso a la palabras que forman ideas y que se se transforman en acciones erróneas, pero con el tiempo cada vez resulta más normal aprender a discernir entre lo que se debe escuchar y lo que sencillamente es "música de elevador"

martes, diciembre 07, 2010

Atención

Hay momentos en que nos encontramos tan concentrados o mejor dicho, encerrados en el YOQUIERO/YO NECESITO que dejamos de observar a los demás de la manera que deberíamos. Es decir, claro que todos tenemos algo de egolatras y egocéntricos que en justa medida yo considero justo y necesario y este post no va de unirse al espíritu navideño y dar todo.
No, es solo que a veces nos concetramos tanto en las tonterias de la vida cotidiana (tonterias por que al final dice la canción solo queda un puño de tierra) que dejamos de ver que la gente te pide algo y vos nisiquiera lo notas, particularmente esas personas que estan cerca de uno en múltiples sentidos.
Siempre es bueno detenerse un poco y observar alrededor. Darse cuenta que el estres esta tomando más espacios de los que debería en nuestro mundo, que hay lugares donde deberíamos sencillamente cerrarle la puerta y no dejarlo pasar, así, sin más miramientos, por que entonces uno no pierde el tiempo. Pierde cosas más valiosas como palabras lindas o pasar un momento agradable que ayudan a desestresarnos.
Igual son las fechas que complican la vida de todos